Como cuidadores, la mejor herramienta que tenemos es la prevención. Es mucho más fácil prevenir una lesión por presión que curarla.
Cómo prevenir las lesiones por presión:
- El reposicionamiento es clave: La regla de oro es cambiar la posición de su ser querido al menos cada dos horas en la cama, o cada hora cuando esté sentado en una silla. Esto alivia la presión de las zonas «óseas» como el coxis, las caderas y los talones.
- Mantenga la piel limpia y seca: Limpie suavemente la piel con jabón suave y agua, y séquela con palmaditas. Evite frotar con fuerza. Utilice cremas protectoras si tiene problemas de incontinencia.
- Inspeccione la piel diariamente: Busque signos de alerta tempranos, especialmente en las zonas óseas. El primer síntoma suele ser una mancha roja, morada u oscura que no se vuelve blanca al presionarla. También puede sentirse cálido o firme.
- Optimizar la nutrición: El cuerpo necesita proteínas, calorías y vitaminas para mantener la piel sana. Ofrecemos asesoramiento nutricional y sobre estilo de vida para ayudar a mantener la integridad de la piel desde dentro hacia fuera.
Qué hacer si encuentra uno: Si ve una señal de advertencia o una ruptura en la piel, no espere. No es un signo de fracaso, sino una señal de que se ha producido una complicación médica y se requiere ayuda profesional inmediata.
En el Centro de Heridas y Úlceras de Florida, somos expertos en el tratamiento de lesiones por presión en todas sus etapas. Ofrecemos apósitos avanzados, desbridamiento y educación para curar la herida y prevenir futuras lesiones. No estás solo en esto: ponte en contacto con nuestro equipo hoy mismo para obtener ayuda.