Esto no es culpa tuya. Las úlceras diabéticas a menudo no se curan debido a problemas subyacentes complejos que requieren atención especializada y avanzada. Aquí hay cuatro razones comunes por las que su úlcera no se cura.
- Mala circulación (isquemia): La diabetes puede dañar los vasos sanguíneos, reduciendo el flujo sanguíneo a los pies. Sin el oxígeno y los nutrientes adecuados de la sangre, una herida simplemente no puede generar tejido nuevo para curarse.
- Presión persistente: Muchas úlceras se forman en puntos de presión, como la planta del pie. Si esta presión no se alivia adecuadamente (un proceso denominado «descarga»), el tejido se vuelve a lesionar constantemente, lo que impide cualquier progreso.
- Desbridamiento inadecuado: Las heridas crónicas suelen presentar una capa de tejido no viable (muerto) que impide la cicatrización. Este tejido debe ser eliminado profesionalmente por un especialista mediante desbridamiento (cortante, enzimático o mecánico) para permitir el crecimiento de tejido sano.
- Infección subyacente: Los niveles altos de azúcar en sangre pueden dificultar la capacidad del organismo para combatir las bacterias. Una úlcera puede tener una infección subyacente de bajo grado que no es evidente, pero que detiene por completo el proceso de curación.
Una úlcera que no se cura no es algo que se pueda «esperar a ver qué pasa». Requiere una intervención inmediata y especializada. En nuestro centro, gestionamos todos estos factores con un plan de tratamiento individualizado, apósitos avanzados y terapias como la NPWT para promover activamente la curación. Si tiene una herida diabética, póngase en contacto con nosotros inmediatamente para programar una evaluación completa.